sábado, 11 de junio de 2011

E. coli: vieja asesina en América Latina


E. coli
La bacteria es una combinación de dos cepas.
Un brote de una cepa letal de laEscherichia coli o E. coli está causando serios daños en Europa, con más de 1.700 casos de contagio y 17 personas muertas.
Los científicos están tratando con urgencia de encontrar la fuente de contagio de este patógeno letal que en unos días ha causado también pérdidas millonarias en la industria agrícola y de alimentación.
En el resto del mundo sin embargo, específicamente en países de Asia, África y América Latina, varias cepas de este microorganismo son viejas conocidas.

Vieja conocida

"El problema de la E. coli es un problema global" explica a BBC Mundo el doctor Alfredo Torres, profesor asociado de la Universidad de Texas, en Galveston, y coordinador de la Red Latinoamericana de Investigación en Escherichia coli.
"Hay diferentes categorías que causan brotes epidémicos alrededor del mundo, especialmente en América Latina, Asia y África"
"Y el número de estos brotes epidémicos y de muertes, especialmente de infantes en estos países, es constante", agrega el experto.
La bacteria E. coli es una de las principales causas de infecciones grastointestinales en niños menores de cinco años en el mundo en desarrollo y se calcula que un 7% de la población infantil de estas regiones muere a causa de la diarrea provocada por estas enfermedades.
Los que sobreviven una infección severa de diarrea en la infancia quedan por lo general con una secuela de malnutrición y complicaciones digestivas por el resto de su vida.
"Lo que esta pasando ahora es un ejemplo calro de que diferentes categorías de E. coli pueden recombinar su material genético y pueden adquirir material que las puede hacer más patogénicas"
Dr. Alfredo Torres
Según la Organización Mundial de la Salud, la diarrea -que es el principal síntoma de una infección gastrointestinal- mata cada año en el mundo en desarrollo a 2,2 millones de personas, 1,5 millones de éstas son niños menores de cinco años.
Aunque estas infecciones pueden ser provocadas por virus y parásitos, una de las principales causas es alguna variante de la bacteria E. coli, principalmente la E. coli enterotoxigénica o ETEC.
La OMS calcula que la E. coli ETEC provoca 200 millones de casos de diarrea cada año en estas regiones del mundo.
Y a pesar de ser una causa extremadamente importante de diarrea en el mundo en desarrollo -agrega el organismo- las infecciones de E. coli ETEC no han sido suficientemente reconocidas.
"Si buscamos un aspecto positivo es que muchas veces tienen que pasar estos brotes epidémicos en algunos países europeos para que se preste atención al grave problema que es la Escherichia coli en el mundo en desarrollo" dice el doctor Torres.

Falta de higiene

La infección es causada principalmente por la ingestión de agua y alimentos contaminados que provocan eventos severos de diarrea que pueden durar varios días.
Si la diarrea no se trata puede ser letal debido a la pérdida de fluidos, principalmente en los niños.
La infección también suele propagarse de una persona a otra debido la falta de higiene personal o la carencia sistemas básicos de sanidad.
Y los alimentos también pueden ser una de las principales fuentes de contagio cuando son preparados o almacenados en condiciones no higiénicas.
"En Argentina hay brotes epidémicos constantes de E. coli" explica el doctor Torres.
"En particular de un tipo especial de la bacteria llamada 0157 H7, un tipo enterohemorrágico productor de toxinas".
Estas cepas más peligrosas de la E. coli producen una toxina llamada Shiga que es liberada en el intestino y produce una severa complicación, con insuficiencia renal, convulsiones y muerte, llamada síndrome umérico hemolítico (SUH), que se está viendo ahora en Alemania.
"Argentina es el país de la región donde hay el mayor número de pacientes que desarrollan el SUH. Por eso la bacteria es un problema grave en ese país" explica Alfredo Torres.

Combinación de cepas

Código genético de la E. coli 0104
El bacteriólogo Holger Rohde con el código genético de la cepa 0104.
Según el experto, el problema ahora es que es la primera vez que una cepa de este tipo produce un brote epidémico como el que se está observando en Europa.
La cepa que está causando este brote, explica, es una combinación de cepas.
"Es un 'mundo perfecto' de infección porque ahora se combinaron dos cepas patógenas en una sola", dice el doctor Torres.
"Lo que esta pasando ahora es un ejemplo claro de que diferentes categorías de E. coli pueden recombinar su material genético y pueden adquirir material que las puede hacer más patogénicas".
Y si esto ocurriera en América Latina, en Asia o África, dice el experto, sería devastador.
"En estas regiones no ha habido nunca un caso como éste de E. coli".
"Pero si en Alemania, donde se tiene el acceso más fácil a todos los servicios médicos se está luchando, podemos imaginar lo que ocurriría si esta cepa llegara a países donde no hay este tipo de facilidades. Sería sumamente grave" concluye el experto.

Aseguran que el brócoli previene y "mata" el cáncer

Científicos en Estados Unidos aseguran que el sulforafano, un compuesto que se encuentra en el brócoli y otras plantas crucíferas, no sólo posee propiedades anticancerosas sino también puede matar selectivamente a células cancerosas sin afectar a las células sanas.
Brócoli
Están demostradas las propiedades anticancerosas del sulforafano.
El hallazgo, dicen los científicos de la Universidad del Estado de Oregon, demuestra por primera vez que este compuesto es seguro y quizás podría utilizarse para desarrollar un tratamiento contra la enfermedad, particularmente cáncer de próstata y mama.
Estudios en el pasado habían demostrado que el sulforafano -que se encuentra en niveles concentrados en el brócoli, col, coliflor o repollo, nabo y otros crucíferos- es una de las sustancias fitoquímicas más ricas en nutrientes que se encuentran en los vegetales.
También se han empezado a comprobar los beneficios del sulforafano como compuesto anticanceroso y antimicrobiano.
Lo que no estaba claro, sin embargo, es si las cantidades necesarias para ofrecer beneficios a la salud son seguras para el ser humano.
"Sólo porque un compuesto fitoquímico o un nutriente se encuentra de forma natural en un vegetal, esto no siempre significa que es seguro" afirma la doctora Emily Ho, quien dirigió el estudio.
"Y mucho también depende de la forma como se consuma y de los niveles consumidos", agrega.

Combate selectivo

La doctora Ho y su equipo, que publican sus resultados en Molecular Nutrition and Food Research (Nutrición Molecular e Investigación Alimentaria), llevaron a cabo experimentos con ratones para probar la seguridad del sulforafano.
Estudios en el pasado habían demostrado que el sulfarano parece inhibir la actividad de un grupo de enzimas, llamadas enzimas histona deacetilasa o HDAC, involucradas en el desarrollo del cáncer.
"Sólo porque un compuesto fitoquímico o un nutriente se encuentra de forma natural en un vegetal, esto no siempre significa que es seguro. Y mucho también depende de la forma como se consuma y de los niveles consumidos"
Dra. Emily Ho
Este grupo de enzimas, explica la doctora Ho, tienen acceso al ADN y juegan un papel en la forma como se expresan algunos genes, incluidos los genes supresores tumorales, los cuales pueden reducir el riesgo de que una célula sana se transforme en una célula cancerosa.
Éste es uno de los mecanismos clave en el desarrollo de cáncer y las enzimas HDAC parecen ayudar a "encender" estos genes y restaurar el estado normal de las células.
En estudios llevados a cabo con ratones alimentados con una dieta rica en sulforafarano los científicos lograron disminuir el crecimiento de un tumor de próstata.
Y demostraron que el sulforafano logró dirigirse a las células cancerosas sin dañar a las células de próstata normales de los ratones.
"Estos resultados sobre la seguridad relativa del sulforafano en el tejido normal tienen una importancia clínica relevante para que el sulforafano pueda utilizarse en la clínica" afirman los científicos.
Actualmente se están llevando a cabo ensayos clínicos para probar la eficacia de este compuesto como tratamiento de cáncer de próstata y mama.
Los expertos subrayan sin embargo, que para aprovechar todos los beneficios que pueden obtenerse con las crucíferas, hay que comerlas crudas.
Un estudio publicado en Journal of Agriculture and Food Chemistry en 2009, demostró, sin embargo, que cuando se cocina el brocoli se reduce hasta 90% la cantidad de sulforafano del vegetal.
Según los investigadores "el consumo de brócoli crudo resultó en una mayor absorción, más biodisponibilidad y mayor cantidad de plasma de sulforafano comparado con el brócoli cocido".

viernes, 3 de junio de 2011

OMS diz que bactéria 'E. coli' pode ser passada de pessoa para pessoa


Cientistas não têm certeza de que vegetais sejam a origem do micróbio.

Organização diz que é cedo para saber se surto é passageiro.

A Organização Mundial da Saúde (OMS) confirmou nesta sexta-feira que a bactéria intestinalEscherichia coli pode ser transmitida de pessoa para pessoa através dos sedimentos ou por via oral.
"Este tipo de transmissão nos preocupa e, por esta razão, queremos que se reforcem as mensagens relativas à higiene pessoal", declarou a epidemiologista da OMS, Andrea Ellis.
A especialista assinalou que por enquanto todos os casos "estão relacionados com o norte da Alemanha", de modo que se acredita que a exposição à bactéria esteja "limitada a essa área".
Sobre as vias de transmissão, explicou que o contágio "pode ocorrer sem uma higiene adequada", por isso que uma medida de prevenção eficaz é lavar bem as mãos após ir ao banheiro e antes de tocar nos alimentos.
Helmut Fickenscher, diretor da Clínica Universitária de Schleswig-Holstein, em Kiel, Alemanha, mostra placas com colônias da bactéria 'E. coli' (Foto: Bodo Marks / AFP Photo)Helmut Fickenscher, diretor da Clínica Universitária de Schleswig-Holstein, em Kiel, Alemanha, mostra placas com colônias da bactéria 'E. coli' (Foto: Bodo Marks / AFP Photo)
Origem incerta
As análises de laboratório não permitem dizer que os legumes tenham originado o surto epidêmico da bactéria mortal, indicou nesta sexta-feira um laboratório de referência europeu com sede no Instituto Superior da Saúde (ISS), em Roma.
"O alarmismo relacionado ao consumo de legumes é injustificado (...) porque os exames de laboratório não permitiram sustentar a hipótese de que os legumes contaminados são a origem do surto", indica em um comunicado o Centro Europeu para o Meio Ambiente e a Saúde (Eceh, na sigla em inglês).
"As análises realizadas nas amostras de pepinos suspeitos (...) esclareceram definitivamente que não estavam contaminados" pela bactéria, segundo a mesma fonte. "As normas de higiene habituais relativas à segurança alimentar são suficientes para evitar as infecções", acrescentou o laboratório.
A bactéria mortal já deixou 19 mortos na Europa e provocou tensões comerciais dentro e fora da UE, mas sua propagação parecia ter se estabilizado nesta sexta-feira, de acordo com médicos alemães.
Mortalidade
O norte da Alemanha concentra 95% dos casos: 1.213 de E. coli Enterohemorrágica (EHEC), dos quais seis foram mortais; e 520 da Síndrome Hemolítico-Urêmica (SUH), com 11 mortes.
O número de doentes em um total de 12 países aumentou para 1.823, dos quais 18 morreram.
O EHEC tem um período de incubação médio de três a quatro dias, com a maioria de pacientes que se recuperam em 10 dias, mas em uma pequena parte dos pacientes -principalmente crianças e idosos -- a infecção pode levar ao SUH, uma doença grave que se caracteriza por causar insuficiência renal aguda.
Uma vez que aparece o SUH surge a doença em toda sua gravidade, com um risco de mortalidade entre 3% e 5%, segundo dados da OMS.
O SUH é a causa mais comum de insuficiência renal grave em crianças e pode causar complicações neurológicas até 25% de pacientes e deixar sequelas.
Em entrevista coletiva, Andrea Ellis mencionou que um aspecto incomum deste surto é o grande número de casos de SUH e também o fato de que os adultos sejam os mais afetados, quando normalmente não é o grupo de maior risco.
Além disso, comentou que o maior impacto está entre as mulheres por supostamente tenderem a consumir mais vegetais crus em saladas, e acredita-se que é ali onde está a origem da bactéria. Contudo, ela confirmou que não há certeza quando à origem da bactéria
O mais provável é que neste caso o modo de transmissão seja através dos alimentos, mas não sabemos qual. E isto também não significa que não possa ser outra coisa"
Andrea Ellis, epidemologista da OMS
"O mais provável é que neste caso o modo de transmissão seja através dos alimentos, mas não sabemos qual. E isto também não significa que não possa ser outra coisa", enfatizou, após explicar que a água, o contato com animais ou com pessoas infectadas também são outros modos conhecidos de transmissão.
De outro lado, precisou que a variante da bactéria letal que circula na Alemanha tinha sido vista já no ser humano, mas sempre de maneira esporádica e nunca em situações de epidemia.
Sobre o tratamento, indicou que a OMS desaconselha a administração de antidiarréicos e antibióticos "porque podem piorar a situação", embora "pode surgir casos particulares que os usem".
Entre as razões, acrescentou, está o fato de que os antidiarréicos desaceleram o trânsito intestinal, o que faz com que o risco de absorção da toxina liberada pelo E. coli seja maior. Questionada se este surto epidêmico é passageiro, Ellis respondeu que "é muito cedo para afirmar".

miércoles, 1 de junio de 2011

Special Report: An end to AIDS?


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LONDON | Wed Jun 1, 2011 11:52am EDT
(Reuters) - For his doctors, Timothy Ray Brown was a shot in the dark. An HIV-positive American who was cured by a unique type of bone marrow transplant, the man known as "the Berlin patient" has become an icon of what scientists hope could be the next phase of the AIDS pandemic: its end.
Dramatic scientific advances since HIV was first discovered 30 years ago this week mean the virus is no longer a death sentence. Thanks to tests that detect HIV early, new antiretroviral AIDS drugs that can control the virus for decades, and a range of ways to stop it being spread, 33.3 million people around the world are learning to live with HIV.
People like Vuyiseka Dubula, an HIV-positive AIDS activist and mother in Cape Town, South Africa, can expect relatively normal, full lives. "I'm not thinking about death at all," she says. "I'm taking my treatment and I'm living my life."
Nonetheless, on the 30th birthday of HIV, the global scientific community is setting out with renewed vigor to try to kill it. The drive is partly about science, and partly about money. Treating HIV patients with lifelong courses of sophisticated drugs is becoming unaffordable.
Caring for HIV patients in developing countries alone already costs around $13 billion a year and that could treble over the next 20 years.
In tough economic times, the need to find a cure has become even more urgent, says Francoise Barre Sinoussi, who won a Nobel prize for her work in identifying Human Immunodeficiency Virus (HIV). "We have to think about the long term, including a strategy to find a cure," she says. "We have to keep on searching until we find one."
The Berlin patient is proof they could. His case has injected new energy into a field where people for years believed talk of a cure was irresponsible.
THE CURE THAT WORKED
Timothy Ray Brown was living in Berlin when besides being HIV-positive, he had a relapse of leukemia. He was dying. In 2007, his doctor, Gero Huetter, made a radical suggestion: a bone marrow transplant using cells from a donor with a rare genetic mutation, known as CCR5 delta 32. Scientists had known for a few years that people with this gene mutation had proved resistant to HIV.
"We really didn't know when we started this project what would happen," Huetter, an oncologist and haematologist who now works at the University of Heidelberg in southern Germany, told Reuters. The treatment could well have finished Brown off. Instead he remains the only human ever to be cured of AIDS. "He has no replicating virus and he isn't taking any medication. And he will now probably never have any problems with HIV," says Huetter. Brown has since moved to San Francisco.
Most experts say it is inconceivable Brown's treatment could be a way of curing all patients. The procedure was expensive, complex and risky. To do this in others, exact match donors would have to be found in the tiny proportion of people -- most of them of northern European descent -- who have the mutation that makes them resistant to the virus.
Dr Robert Gallo, of the Institute of Virology at the University of Maryland, puts it bluntly. "It's not practical and it can kill people," he said last year.
Sinoussi is more expansive. "It's clearly unrealistic to think that this medically heavy, extremely costly, barely reproducible approach could be replicated and scaled-up ... but from a scientist's point of view, it has shown at least that a cure is possible," she says.
The International AIDS Society will this month formally add the aim of finding a cure to its HIV strategy of prevention, treatment and care.
A group of scientist-activists is also launching a global working group to draw up a scientific plan of attack and persuade governments and research institutions to commit more funds. Money is starting to flow. The U.S. National Institutes of Health is asking for proposals for an $8.5 million collaborative research grant to search for a cure, and the Foundation for AIDS Research, or amfAR, has just announced its first round of four grants to research groups "to develop strategies for eradicating HIV infection."
THE COST OF TREATMENT
Until recently, people in HIV and AIDS circles feared that to direct funds toward the search for a cure risked detracting from the fight to get HIV-positive people treated. Even today, only just over five million of the 12 million or so people who need the drugs actually get them.
HIV first surfaced in 1981, when scientists at the U.S. Centers for Disease Control and Prevention discovered it was the cause of acquired immunodeficiency syndrome (AIDS). An article in the CDC's Morbidity and Mortality Weekly Report of that June referred to "five young men, all active homosexuals" from Los Angeles as the first documented cases. "That was the summer of '81. For the world it was the beginning of the era of HIV/AIDS, even though we didn't know it was HIV then," says Anthony Fauci, director of the U.S. National Institute of Allergy and Infectious Diseases, who has made AIDS research his life's work.
In the subsequent three decades, the disease ignorantly branded "the gay plague" has become one of the most vicious pandemics in human history. Transmitted in semen, blood and breast milk, HIV has devastated poorer regions, particularly sub-Saharan Africa, where the vast majority of HIV-positive people live. As more tests and treatment have become available, the number of new infections has been falling. But for every two with HIV who get a chance to start on AIDS drugs, five more join the "newly infected" list. United Nations data show that despite an array of potential prevention measures -- from male circumcision to sophisticated vaginal or anal microbicide gels -- more than 7,100 new people catch the virus every day.
Treatment costs per patient can range from around $150 a year in poor countries, where drugs are available as cheap generics, to more than $20,000 a year in the United States.
The overall sums are huge. A recent study as part of a non-governmental campaign called AIDS2031 suggests that low and middle-income countries will need $35 billion a year to properly address the pandemic by 2031. That's almost three times the current level of around $13 billion a year. Add in the costs of treatment in rich countries and experts estimate the costs of HIV 20 years from now will reach $50 to $60 billion a year.
"It's clear that we have to look at another possible way of managing of the epidemic beyond just treating everyone forever," says Sharon Lewin, a leading HIV doctor and researcher from Monash University in Melbourne, Australia.
In some ways, we have been here before. Early AIDS drugs such as AZT came to market in the late 1980s, but within a decade they were overtaken by powerful cocktail treatments known as HAART, or highly active antiretroviral treatment. HAART had a dramatic effect -- rapidly driving the virus out of patients' blood and prompting some to say a cure was just around the corner.
But then scientists discovered HIV could lie low in pools or reservoirs of latent infection that even powerful drugs could not reach. Talk of a cure all but died out.
"Scientifically we had no means to say we were on the way to finding a cure," says Bertrand Audoin, executive director of the Geneva-based International AIDS Society. "Scientists ... don't want to make any more false promises. They didn't want to talk about a cure again because it really wasn't anywhere on the horizon."
GENE THERAPY
The ultimate goal would allow patients to stop taking AIDS drugs, knocking a hole in a $12 billion-a-year market dominated by Californian drugmaker Gilead and the likes of Pfizer, GlaxoSmithKline and Merck.
It's unlikely to happen anytime soon, but Brown's case has opened the door to new ideas. "What it proved was that if you make someone's cells resistant to HIV...then all the last bits of HIV, that hang around for a long time in patients on treatment, did in fact decay and disappear," says Lewin.
Now scientists working on mimicking the effect of the Berlin patient's transplant have had some success. One experimental technique uses gene therapy to take out certain cells, make them resistant to HIV and then put them back into patients in the hope they will survive and spread.
At an HIV conference in Boston earlier this year, American researchers presented data on six patients who had large numbers of white blood cells known as CD4 cells removed, manipulated to knock out the existing CCR5 gene, and then replaced.
"It works like scissors and cuts a piece of genetic information out of the DNA, and then closes the gap," says Huetter. "Then every cell arising from this mother cell has this same mutation."
Early results showed the mutated cells managed to survive inside the bodies of the patients at low levels, remaining present for more than three months in five. "This was a proof of concept," says Lewin. Another potential avenue is a small group of patients known as "elite controllers", who despite being infected with HIV are able to keep it under control simply with their own immune systems. Researchers hope these patients could one day be the clue to developing a successful HIV/AIDS vaccine or functional cure.
Scientists are also exploring ways to "wake up" HIV cells and kill them. As discovered in the late 1990s, HIV has a way of getting deep into the immune system itself -- into what are known as resting memory T-cells -- and going to sleep there. Hidden away, it effectively avoids drugs and the body's own immune response.
"Once it goes to sleep in a cell it can stay there forever, which is really the main reason why we can't cure HIV with current drugs," says Lewin. Her team in Melbourne and another group in the United States are about to start the first human trials using a drug called SAHA or vorinostat, made by Merck and currently used in cancer treatment, which has shown promise in being able to wake up dormant HIV.
WHAT ABOUT PREVENTION?
As scientists begin to talk up a cure, the old question of whether that's the right goal has re-emerged. Seth Berkley, a medical epidemiologist and head of the U.S.-based International AIDS Vaccine Initiative (IAVI) is concerned.
"From a science point of view, it's a fabulous thing to do. It's a great target and a lot of science will be learned. But from a public health point of view, the primary thing you need to do is stop the flow of new infections," says Berkley. "We need a prevention revolution. That is absolutely critical."
Vuyiseka Dubula agrees. The South African activist finds talk of a cure for HIV distracting, almost disconcerting. "This research might not yield results soon, and even when it does, access to that cure is still going to be a big issue," she says. "So in the meantime, while we don't have the answer on whether HIV can be cured or not, we need to save lives."